Guarromán es un municipio de unos tres mil habitantes situado al norte
de la provincia de Jaén. Su principal actividad económica es la agricultura, es
de tradición cristiana y se halla en un territorio en el que, a lo largo de la historia, se han sucedido
numerosas culturas, ya que se ha constatado la presencia de seres humanos en la
región desde la Edad de Cobre.

Tras el equinoccio de primavera, en el domingo del primer plenilunio,
los guarromanenses suelen ir al paraje llamado “Piedra rodadera” a comer, entre
otras cosas variables, huevos duros pintados. A esta festividad se le denomina
Domingo de Pintahuevos y coincide con el
Domingo de Resurrección cristiano. Sin embargo, dicha tradición, en otros
lugares, algunos de ellos cercanos como la mayor parte de Andalucía, no suele
ir hermanada con la celebración cristiana.
Ante la cuestión de por qué cada año se reúnen en la misma fecha para
repetir el nombrado ritual, todos sus
habitantes coinciden en que es una tradición heredada de sus ascendientes, y
que se encuentra en relación con la procedencia centroeuropea de los colonos
que se asentaron en la zona durante el reinado de Carlos III.