Siempre es una buena ocasión para visitar ciudades tan excepcionales como de la que voy a hablaros hoy, pero, además, este año estamos de aniversario. Sí, queridos, hace ya diez años que la Unesco declaró Úbeda, Patrimonio Cultural de la Humanidad. Y es que es un lugar maravilloso; los edificios están muy bien conservados y todavía se encuentran llenos de vida. Hay que recocer, tanto a las autoridades como a los ciudadanos, el respeto y el cariño con el que han tratado su hogar. Ya desde pequeña sentí simpatía por este rincón en el que parece haberse detenido el tiempo en el s. XVI, sin embargo, no fue hasta hace un par de años cuando entendí la envergadura de su riqueza.Los primeros asentamientos en esta zona datan de la Edad de Cobre. De hecho, el equipo dirigido por el catedrático Francisco Nocete ha afirmado que podría ser una de las ciudades más antiguas de la Europa occidental.
Cuenta la leyenda que fue fundada por descendientes de Noé y que su nombre deriva del nombre de la torre de uno de ellos, Ibiut.
Escoger parte de un pastel nunca es fácil, no obstante, cuando el tiempo es limitado no nos queda otra opción que seleccionar la más rica. Eso es lo que he intentado hacer yo con esta urbe en este post. Así que no os entretengo más. En una visita de UN DÍA, mis imprescindibles de Úbeda, para disfrutarlos con detenimiento, serían:





